
Se nota su amplio bagaje por medio mundo, a pesar de que tan sólo cuenta con 31 años. Pero es que su primer "bolo" lo hizo a los 13 y siendo un crío tuvo la suerte de poder ver y escuchar en directo a Miles Davis y eso le marcó. No le gusta que digan que hace fusión, porque no es así aunque lo parezca. Lo que Raynald Colom hace es dar absoluta libertad a los músicos con los que toca, para que cada cual deje salir sus sentimientos musicales. El resultado es fresco, alegre y arrollador. Ese sonido "te puede", se hace contigo de inmediato.
Se ha ubicado en el barrio barcelonés de El Raval y desde allí, con su trompeta y algo en la maleta viaja de un lado para otro del mundo desplegando su sonido y dejando que otros se hagan compañeros de viaje. Todo sale de los intestinos, del corazón. Por eso su música es tan magnética; al menos, para mí. Es ya un valor del jazz, pero será una leyenda en pocos años y estoy seguro de no equivocarme.