La nueva dirección de LA PUERTA FALSA está llevando a cabo una mejora paulatina en todo ese nuevo concepto que trata de imponer a su clientela, aficionados al jazz o cualquier otra u otras personas que, porque les han citado a este emblemático local de la capital murciana, se acerquen a descubrirlo.
Digo esto porque poco a poco, se puede comprobar cómo se van puliendo aquellas cuestiones que terminarán por definir el "nuevo estilo de LA PUERTA FALSA". Y personalmente, me alegro de ello tanto como que se haya rescatado para el jazz esta sala. Una prueba de todo esto que comento, la tuvimos este sábado 27 de noviembre, con el concierto que nos ofreció una formación de la tierra que promete: el KUNTA QUINTET.
Tal y como lo presentaron, el líder espiritual de este grupo es el veterano Pepe Sáez, que con su contrabajo parace, en efecto, dirigir el timón de esta sólida formación. El concierto que ofrecieron en LA PUERTA FALSA resultó excelente y de los que "crean afición" al género. Por dos razones. La primera, el repertorio escogido que es un breve compendio de piezas creadas entre los años 50 y 60 del pasado siglo XX. La segunda, que el grupo se muestra bien ensamblado y sin apenas titubeos. Como el propio Pepe Sáez me comentó al final de la actuación, "esto no sonaría así, si no tuviéramos detrás horas de ensayo".
Naturalmente. Por eso, el repertorio y su orden estuvo bien escogido y distribuido. Una labor que, fundamentalmente, lleva a cabo el batería del grupo (aunque verdaderamente, él es pianista), Carlos Sáez. A pesar de su juventud, Carlos es un amante de los "viejos" maestros del género; aquellos que durante las décadas de los 40, 50 y 60, fundamentalmente, llevaron a cabo su gran producción de piezas que han conformado una buena parte del "Book Jazz".
Nombres como Thelonius Monk, Horace Silver, Benny Golson, Charlie Parker o Herbie Hancok escribieron muchas de esas partituras del gran Libro del Jazz, de las que KUNTA QUINTET ha tomado prestadas unas cuantas de ellas para que suenen como entonces pero con la personalidad de esta formación murciana.
Un grupo que tiene dos excelentes vientos, como son el trompetista Paco Martínez y el saxofonista Héctor Sánchez. Ambos conforman un dúo bien compenetrado en el terreno del fraseo conjunto, aunque por separado, en las partes solistas, atrapan al oyente con absoluta naturalidad.
Valgan como muestra, piezas tales como "Hackensack", de Thelonius Monk; "Dat dere", de Bobby Timmons, pìanista, entre otros, de los Messengers de Art Blakey con quienes en 1960 se estrenó esta pieza; o la que cerraba el concierto, "One more time" ("Una más"), del no menos recordado Kenny Dorham.
La actuación del KUNTA QUINTET en La Puerta Falsa se dividió en dos partes. En la primera, la distribución de las partituras fue otro éxito ya que de manera paulatina iba colocando al espectador en el preciso ambiente. Así, el concierto fue creciendo en intensidad a través de "Nica's dream", de Horace Silver"; "I remember Clifford", de Benny Golson; una pieza del "bebop" creada en 1946 por el gran Charlie Parker titulada "Yardbird Suite", para encarar el tramo final de esta primera parte con "Driftin", de Herbie Hancok, y una "Stompin' at the Savoy" escrita en 1934 por el saxofonista Edgar Sampson y arreglada junto a su compañero y líder de la banda del mismo nombre, el baterista Chick Webb. La pieza puede ser el resultado de aquellas noches de "batallas orquestales" en la sala SAVOY, en la que las grandes orquestas de "swing" disputaban entre sí cuál era la mejor.
La segunda y última parte de este concierto del KUNTA QUINTET, se inició con una pieza del saxofonista, Sam Rivers, e integrada en su primer LP "Fuchsia Swing Song": "Beatrice". A renglón seguido, la fuerza creadora de Wayne Shorter se desplegó por todos los rincones de La Puerta Falsa, a través de "Night dreamer", para culminar con "One more time" ("Una más"), de Kenny Dorham, de la que realizaron hasta tres codas; una por cada una de las veces que el público que llenaba la sala aplaudía sin cesar.
Y cuando parecía que todo había acabado, el KUNTA QUINTET nos guardaba una sorpresa: invitar al trombonista, Jaime López, para que interpretara con ellos el conocido "Sandu", de Clifford Brown. Un final apoteósico, para un concierto excelente. KUNTA QUINTET prometen para un futuro inmediato y La Puerta Falsa perfila aún más, sus líneas maestras. Repetiremos.