miércoles, 8 de julio de 2015

TONY DESARE CAUTIVA AL AUDITORIO DE SAN JAVIER. LA SEGUNDA PARTE DE LA JORNADA FUE UNA FIESTA FLAMENCO-CUBANA.

El cuarteto de Tony Desare, en su primera visita a España.
Los contrastes de conciertos son la tónica que caracteriza al Festival de Jazz de San Javier. Y la segunda jornada de esta XVIII edición, no ha sido una excepción. Dos proyectos bien diferenciados pero a la vez complementarios, que nos dieron una idea muy exacta de la realidad del jazz en el siglo XXI. Sus protagonistas fueron el cuarteto que lidera el pianista, compositor y cantante Tony Desare y el espectáculo “FlamenCuba”, que fusiona ambas músicas recorriendo, entre tanto, los amplios espacios jazzísticos. Los músicos que lo hicieron posible fue un entramado de cubanos y flamencos españoles cuyo nexo de unión siempre es el amor por estas y otras músicas; nombres como Javier Massó “Caramelo”, el armonicista Antonio Serrano, Josemi y Antonio Carmona (dos ex Ketama), Alain Pérez (último bajista que tocó con Paco de Lucía), o Kiki Ferrer, Juan Manuel Ruiz “Bandolero” o el cantaor Kiki Cortinas. Todo un elenco de lo mejorcito que hay en estos momentos.  

El jazz vocal está convirtiéndose, año tras año en San Javier, en una de las preferencias del respetable. Lo demuestran las voces que durante las últimas ediciones han visitado el festival. Este año sigue esta tónica y el desfile se ha iniciado con el pianista y cantante Tony DeSare, nacido en el estado de Nueva York en 1976, y que se ha convertido, en pocos años, en una de las voces más prometedoras del jazz vocal. Incluso hay expertos que ven en DeSare el repuesto de Frank Sinatra; su trayetoria le avala, de momento, para llegar a esos límites. Tony DeSare inició su concierto en Jazz San Javier con un clásico: "Somebody Loves Mer", que cautivó de inmediato al público. A renglón seguido presentó a sus músicos. Ed Decker, guitarra; Steve Doyle, contrabajo, y el baterista Mike Klopp. ¡Vaya cuatro musicazos! Lo demostraron nada más comenzar y asentaron esa primera impresión, con los temas "New Orleans Tango" (del propio DeSare), "It's All Right With Me", "I Love A Piano" o "How I Will Say I Love You". Una primera andanada de piezas conocidas por la mayoría, pero con el toque personalísimo del cuarteto que lidera este compositor, pianista y cantante norteamericano llamado Tony DeSare.
  
Tony Desare cuativó al auditorio de San Javier.

Después de ese frenesí primogénito, una pieza instrumental para descansar un poquito la voz con "Jumpin At Capitol", a la que siguieron "Chemistry", "One For My Baby" (un clásico de Johnny Mercer llevado al éxito por Sinatra), para continuar con otra pieza instrumental, "Sabre Dance Boogie" (un divertimento sobre la famosa "Danza del Sable", de Khachaturian), desplazándose por entre el público mientras cantaba "Fire" e implicando al respetable en los coros de la canción. Y casi enganchada a ésta, "Great Balls Of Fire", con la que finalizaba su concierto de presentación en Jazz San Javier, ante un auditorio literalmente rendido a Tony DeSare y su cuarteto. 


Ed Decker es el guitarra del cuarteto.

Los incesantes aplauso y silbidos provocaron a los cuatro músicos que, sin abandonar el escenario del auditorio Parque Almansa, DeSare afirmó: "Es mi primera visita a España. Me gusta mucho este país y sus gentes. Muchas gracias". Ovación cerrada del público, antes de que comenzaran a sonar las notas de uno de los grandes éxitos del grupo californiano The Doobie Brothers titulado "Just In Time" y un segundo tema, "It's All Right With Me", de Cole Porter, provocando que el auditorio, puesto en pié, premiara al cuarteto con un aplauso unánime rindiendo su homenaje y reconocimiento a este, todavía joven pero muy experto, pianista y cantante neoyorkino. 


Steve Doyle, al contrabajo, colocaba los acentos.
A tenor de los muchos aficionados que, posteriormente, se acercaron a comprar sus discos y lograr su firma, se puede asegurar que Desare ha dejado huella y un recuerdo imborrable de este su primer paso por Jazz San Javier.

Y Mike Klopp matizaba el ritmo desde su batería.
 La segunda parte de esta jornada del sábado 4 de julio, se tornó flamenca y cubana. Era el proyecto titulado “FlamenCuba” que como su propio nombre indica fusiona ambas músicas hasta hacerla una fusión compacta y festiva, en muchos momentos de este concierto que tuvo dos partes bien diferenciadas. La primera fue un tanto más ortodoxa, con piezas que iban desde el flamenco hasta el son cubano. Sus artífices eran Antonio Serrano, en la armónica. El bajista cubano afincado en España, Alain Pérez y su compatriota, el pianista Javier Massó “Caramelo”. Josemi Carmona, a la guitarra; Kiki Cortinas, al cante; Juan Manuel Ruiz “Bandolero”, en la percusión, y el también cubano Kiki Ferrer, a la batería.

El cantaor Kiki Cortinas.
Todos ellos desarrollaron una hora de concierto, en el que se iban alternando piezas como “Tangroove”, de Josemi Carmona; “Caramelo de Cuba”, pieza a la que el recordado Enrique Morente puso letra e incorporó en uno de sus discos; de regreso con otra “Bulería” de Josemi Carmona, para dejar que la voz de Alain Pérez entonara su composición “El ciego sin bastón”. Temas todos ellos, a través de los que el aficionado iba descubriendo caminos encontrados en el flamenco y la música cubana. No están, ni mucho menos, alejados; todo lo contrario. Ambos estilos poseen muchas cosas en común, como demostraron estos siete músicos españoles-cubanos y otros muchos que les han precedido.

Javier Massó Caramelo, al piano.
Josemi Carmona, ex Ketama y magnífico guitarrista y compositor.
Y fue, entonces, cuando apareció la “magia” que cambió las tornas de una segunda parte más festiva y de abrazo definitivo entre el flamenco y  el son o la rumba cubana. “Caramelo” anunció a Antonio Carmona, el ex cantante del grupo español Ketama, hermano de Josemi y uno de nuestros mayores valores actuales en el mercado internacional. La incorporación de su voz y presencia terminó por colocar el auditorio del Parque Almansa boca abajo. Aquello se convirtió, de repente, en una fiesta por todo lo alto en la que nadie estaba impasible, ni quieto ni estático. Antonio Carmona aportó ese punto de ebullición que necesitaba el público, para que éste explotara como una olla a presión. ¡Qué alegría, señores! Sonó “Para que tú no llores”, con un Antonio Carmona cautivador, dejando sonar los primeros coros del público. Luego continuó con “Venenoso”, para que la fiesta fuera tomando más color y calor, con unos músicos que se salían.

Antonio Carmona puso la magia.
El momento más álgido fue cuando los hermanos Carmona iniciaron las primeras notas de “No estamos locos”. El público, puesto en pié, coreaba sin cesar el estribillo de ese exitazo de los recordados Ketama. Era su himno, su seña de identidad. Con él se despidieron. Pero ese público, ese auditorio, no estaba dispuesto a marcharse sin que antes, se produjera un bis. Y no se hicieron de esperar. Alain Pérez apareció llamando a su gente, para atacar “Chan chan”, del también recordado Compay Segundo, y continuar con un popurrí de temas cubanos y flamencos que acabó con el estribillo de “FlamenCuba”. Una eclosión de felicidad, fiesta y música.

Juan Manuel Ruiz "Bandolero", en las percusiones.
Kiki Ferrer, otro de los músicos cubanos, a la batería.
En suma, una segunda jornada de contrastes musicales bien definidos en la que el neoyorkino Tony Desare y su cuarteto cautivaron, en su primera visita a España y a Jazz San Javier, a un público entregado. Después, los flamencos y cubanos de “FlamenCuba” supieron armar una fiesta por todo lo alto que puso al auditorio del Parque Almansa boca abajo. Felicidad en las caras de los aficionados mientras abandonaban sus butacas. La tercera jornada de esta edición 2015 ha sido preparada como otro premio del festival a esos aficionados que han ido acercándose a este auditorio año tras año. La gira mundial de Jackson Browne llega, el lunes 6, hasta este escenario. Se presume un concierto para apasionados del cantautor norteamericano, que puede congregar a dos generaciones. 

Todas las fotografías son obra de GOIO VILLANUEVA

Tres pilares de FlamenCuba. Alain Pérez, Antonio Serrano y Antonio Carmona.


martes, 7 de julio de 2015

LA ELEGANCIA DE CHRIS MINH DOKY & THE NOMADS Y LA VETERANÍA DE JOHN HIATT LOGRARON UNA MAGNÍFICA APERTURA DEL XVIII JAZZ SAN JAVIER.

La presente edición está dedicada a la memoria de B.B.King, Joe Sample, Charlie Haden, Jimmy Scott, Johnny Winter y el creador de Manhattan Transfer, Tim Hauser. Todos ellos actuaron en este festival que cumple su mayoría de edad.

Chris Minh Doky animando la apertura del festival.

El Festival de Jazz de San Javier ha regresado, como en todos los veranos de esta villa a orillas del Mar Menor en la Región de Murcia (España) para, igualmente, proporcionar a los aficionados a éste género y sus colaterales noches de música inolvidables y que son posibles gracias a la diversidad de músicos y grandes nombres de que conforman, año tras año desde 1998, su programación.
En este 2015, Jazz San Javier se dispone a desarrollar su edición XVIII que supone su mayoría de edad en el circuito veraniego de festivales de este corte, tanto en España como los que tienen lugar en muy diversos puntos del continente europeo. El director de esta cita, Alberto Nieto, manifestó en la apertura de la presente edición que “algunos de los presentes  -refiriéndose al público- casi nos íbamos a cumplir con el servicio militar y hoy, ya veis, cumplimos nuestra mayoría de edad en estos encuentros veraniegos. Esperamos que tanto los conciertos de esta apertura, que son muy diversos como es norma del festival, así como toda la programación que hemos preparado para este año, os guste y podamos veros cada noche felices y satisfechos”.

Palabras que fueron acogidas con un aplauso unánime del auditorio Parque Almansa, sede del festival, que se mostraba dispuesto a disfrutar al máximo de ambos conciertos en esta apertura. Los primeros en subir el telón fueron el cuarteto que lidera el contrabajista danés Chris Minh Doky, que ha reunido bajo el título de The Nomads, a varios de los mejores músicos de la fusión dentro del jazz y que, a la vez, lideran sus propias formaciones. The Nomads es el nuevo nombre que el contrabajista danés ha dado a esta su banda, con la que lleva viajando por el mundo desde hace unos años.
Con “The Jam”, Minh Doky fue presentando a sus compañeros de viaje como es el teclista George Whitty, quien visita por primera vez Jazz San Javier. Otro músico de largo calado y recorrido es el guitarrista Dean Brown, quien ya estuvo en San Javier al igual que el baterista Dave Weckl. Cuatro de los mejores músicos de sesión existentes en estos momentos, líderes de sus propios grupos y participantes en miles de proyectos musicales. Se mueven en el terreno del jazz y en todos aquellos que le circundan; tal vez en el que más han desarrollado su magisterio es en la fusión o también denominado jazz eléctrico que no es otra cosa que fusionar esquemas propios de jazz, con funk, rock y otros estilos que vienen a tener un punto de coincidencia con el primero. El resultado de esa amalgama es un fluido incesante de creaciones, que nos transportan hacia un mundo de grandes sensaciones musicales, magistralmente interpretadas por estos maestros (nunca el calificativo fue tan justo) del pentagrama y el instrumento. Y lo confirmaron con este primer concierto de la edición número 18 de Jazz San Javier y a través de piezas como “Spherical”, “Rain”, una creación un tanto más lírica pero igualmente efectista, “Certified”, en la que el bop era más intenso, con un Weckl marcando ritmo y tempo como un auténtico metrónomo (es uno de mis bateristas preferidos) o “Home Sweet Home”, en el que Minh Doky utilizó el contrabajo eléctrico con igual maestría que la guitarra de bajos. 

Dave Weckl en uno de sus solos.

El auditorio –entregado desde la primera pieza al grupo- iba aumentando su temperatura musical, que los Nómadas de Chris Minh Doky administraban con el suficiente conocimiento que sus dilatadas trayectorias les han proporcionado. “Mardi Chez Lionel”, “September” o la que cerraba el concierto oficial “I Told You So”. Pero, lógicamente, el público quería un poco más y el cuarteto que lidera el músico danés no se hizo de rogar. Así es que saltaron de nuevo al escenario y atacaron, con animación de palmas al compás del público, una pieza del guitarrista Dean Brown titulada “Break song” con la que, ahora sí, daban por finalizada su participación en Jazz San Javier y este primer concierto de esta XVIII edición, con estos cuatro auténticos jabatos de la música que dejaron un sensacional ambiente y recuerdo entre todos los asistentes.

Dean Brown haciendo de las suyas.

El teclista George Whitty.

La segunda parte de esta jornada inaugural estaría protagonizada por uno de los más importantes cantautores del denominado folk-rock-blues norteamericano. Su nombre, John Hiatt que venía acompañado por sus fieles músicos de los últimos años como son Doug Lancio, en la guitarra, mandolina y banjo; Dave Ranson, en el bajo, y el baterista Kenneth Blevins. Con ellos, Hiatt viene recorriendo todos los festivales en los que es demanda su presencia para dejar testimonio de su amplia aportación musical a la historia de Estados Unidos.

El grupo de John Hiatt durante su segunda visita al festival.

Los primeros acordes comenzaron a sonar. John Hiatt apareció en el escenario del auditorio Parque Almansa y con un perfecto español saludó: “Buenas noches, muchachos y muchachas”. El público correspondió al saludo y la música comenzó a fluir, en todo el amplio espacio abierto de esta sede de Jazz San Javier. “Your Dad Did”, “Perfectly Good Guitar”, “Face Of God” y “Paper Thin” fueron cuatro primeros aldabonazos musicales que dejó al respetable en condiciones óptimas, para no perder detalle de lo que sucedería por espacio de hora y media de concierto.
Hiatt se ha convertido, con el paso de los últimos 41 años en uno de los compositores más importantes de la música de su país. Sus comienzos se sitúan como creador de canciones en un sello de Nashville, cuna del country, para otros cantantes. Precisamente una de sus creaciones, "Sure As I'm Sittin' Here", fue grabada por el grupo Three Dog Night aupando a Hiatt hasta la Epic Records que lo convertiría en el pilar que ha sostenido, en este tiempo, la tradición de crear piezas a caballo entre el folk, country, rock y blues. Una suma de estilos que se hacen patentes en el amplio repertorio de este cantautor cercano a los 63 años, de los que fue repartiendo en su segunda participación en el Festival de Jazz de San Javier.   


John Hiatt es historia viva de la música norteamericana.

Temas que forman parte de sus 22 grandes discos en solitario y que fue desgranando en este auditorio con títulos como "Real Fine Love", “Tennessee Plates”, “Crossing Muddy Waters”, “Cry Love” o “Long Time Comin’”, “Drive South” y “Thing Called Love”.

Los incondicionales de Hiatt y los que no lo eran tanto pero no perdían detalle, se unían en cada canción del norteamericano con sus coros o palmas. John Hiatt se hacía querer y desparramaba sus creaciones entre aquellos amigos que cantaban y participaban con él, en esa fusión músico-público que suele producirse cada noche en este auditorio. El final llegaría con “Feels Like Rain” y “Menphis In The Meantime”, con el que finalizaba su concierto en Jazz San Javier.  

El público parecía no querer marcharse y demandó un poco más, que Hiatt concedió al momento con dos piezas más de su amplio repertorio: “Have A Little Faith In Me” y “Riding With The King”. Una despedida a modo de recuerdo para quien en este año se nos fue: B.B. King.

En resumen, una jornada inaugural en esta XVIII edición de Jazz San Javier que refleja los contrastes de estilos que durante este tiempo han sido base de sus programaciones, a través de la elegancia que pusieron el cuarteto liderado por el contrabajista danés, Chris Minh Doky, y la veteranía de John Hiatt y su Combo de regreso a este auditorio tras su primera participación en 2012. En nuestro próximo encuentro, les contaremos detalles sobre los conciertos que protagonizarán el compositor, pianista y cantante neoyorkino Tony DeSare y su cuarteto, así como del espectáculo "FlamenCuba", que fusiona ambas músicas y recoge a importantes músicos de ambas tendencias como Antonio Serrano, Alain Pérez, Javier Massó "Caramelo" o los hermanos Josemi y Antonio Carmona, ambos ex Ketama.  


Todas las fotografías son obra de GOIO VILLANUEVA

Hiatt volvió a demostrar su maestría interpretativa y creativa.


lunes, 22 de junio de 2015

EL FESTIVAL DE JAZZ DE SAN JAVIER CUMPLE SU MAYORÍA DE EDAD.

Cartel del Festival
El Festival Internacional de Jazz de San Javier (Murcia-España) cumple su mayoría de edad y para celebrarlo, su cartel recoge un compendio de los diversos estilos (aunque no todos) que durante estos dieciocho años han desfilado por su escenario del auditorio Parque Almansa. Lo primero el jazz, pero también otros estilos que son afines o colaterales al género como el blues, el folk norteamericano, el rock y el flamenco; estilos, todos ellos, que se han fusionado con la música de jazz ofreciéndonos resultados maravillosos y singulares, en muchos momentos de sus recorridos. Sobre el papel, este cumpleaños especial puede resultar más que atractivo y sin duda, muy especial para los muchos aficionados que cada noche del mes de julio se dan cita en este, también, singular auditorio que es ya la casa del jazz en esta zona levantina del Mediterráneo español. El festival dedica esta edición a la memoria de B.B. King, Joe Sample, Charlie Haden, Jimmy Scott, Johnny Winter y Tim Hauser (una de las cuatro voces de The Manhattan Transfer); todos ellos pasaron por este festival en sus 17 ediciones anteriores.
Chris Minh Doky & Tne Nomads.
COMIENZA EL ESPECTÁCULO
El director de Jazz San Javier, Alberto Nieto, quiere comenzar con buen pié esta mayoría de edad. Para ello, su elección para la apertura no ha podido ser más acertada en esta doble sesión. Los primeros que pisarán el escenario será CMD & The Nomads, que lidera el gran contrabajista danés Chris Minh Doky, con unos Nómadas que lideran, a la vez, a sus propias bandas. Cuatro auténticos “jabatos” del género, en su faceta eléctrica, que tienen más que demostrada su valía, experiencia y creatividad. Dave Weckl, a la batería; Dean Brown, consumado guitarrista y compositor, además del teclista George Whitty. Una reunión que puede desatar las primeras pasiones musicales de esta fiesta en San Javier con ritmos de fusión, que dará comienzo el viernes 3 de Julio y finalizará el 31 del mismo mes. Para la segunda parte de esta jornada inaugural, otro auténtico “cañón” musical que es parte de la más reciente historia musical norteamericana y que, como otros, regresa a Jazz San Javier con su nuevo trabajo discográfico: John Hiatt.

Sin apenas tregua, al día siguiente, sábado 4, el XVIII Jazz San Javier nos presenta, por primera vez, al joven pianista y cantante “crooner” Tony Desare Quartet que viene con toda esa emocionante carga de los mejores temas del repertorio norteamericano del jazz más elegante y espectacular. Dicen de Tony Desare que tiene dos partes de Sinatra y otra de Billy Joel. Pero lo que es indudable es que Desare posee una calidad demostrada para hacernos pasar una hora y media o más de magnífico espectáculo. Para la segunda parte de esta también segunda jornada del XVIII Jazz San Javier, una fórmula musical que viene dando excelentes y mágicos resultados: FlamenCuba. Esto es, la fusión del flamenco con la música cubana que ya ha visitado este escenario en diversas ocasiones. Para este cumpleaños tan especial, el proyecto viene liderado por el gran pianista cubano Javier Massó “Caramelo”, al que acompañan grandes músicos de ambas tendencias como Josemi Carmona, a la guitarra; el gran Antonio Serrano, a la armónica; el bajista Alain Pérez; el cante de Kiki Cortinas; la percusión de Juan Manuel Ruis “El Bandolero” y el baterista Kiki Ferrer. Pero en una “vuelta de tuerca” más, Jazz San Javier ha querido invitar a esta fiesta flamenco cubana al gran Antonio Carmona; uno de nuestros más destacados artistas que tiene nuevo trabajo discográfico en el mercado.

Y en este arranque de la XVIII edición de Jazz San Javier, el lunes 6, los aficionados y asiduos de esta cita van a tener la oportunidad de presenciar uno de los conciertos de la gira mundial del compositor y cantante norteamericano, Jackson Browne. Un carismático músico de la historia norteamericana, cuyas canciones de éxito en el tiempo forman parte –como otras muchas, de nombres de oro- de la banda sonora de nuestras vidas. Temas como “Stay”, “Hold out” o “Running on empty” continúan sonando en nuestras cabezas  y puede que Jackson nos recuerde alguna de ellas en su concierto de San Javier, tras actuar dos días antes en Montreux (Suiza).
Jackson Browne.
Antonio Lizana, el saxofonista gaditano.
JAZZ ESPAÑOL
El Festival de San Javier sigue cultivando la participación de músicos españoles que, indiscutiblemente, se han ganado y lo continúan haciendo, un puesto en este amplísimo espacio que denominamos jazz. Probablemente, el flamenco ha sido la mayor aportación musical a ese gran espacio, que ya inició el saxofonista navarro Pedro Iturralde, continuado en el tiempo por otros muchos artistas que han ido conformando un panorama más completo y amplio.  Además del “FlamenCuba” del día 4, también podremos ver el concierto que van a protagonizar la cantaora Ginesa Ortega y el trompetista Raynald Colom y su cuarteto. Ambos se han interesado desde sus comienzos en la fusión del jazz con el flamenco, del que podremos presenciar sus resultados en este concierto. Para el día 18, una experiencia que a buen seguro va a dejar una huella imborrable: el concierto liderado por los valencianos Daniel Picazo, Diego de Lera y Felipe Cucciardi. Una fórmula que ya han utilizado (aunque no mucho) nombres como el pianista francés Jacques Loussier, de fusionar temas de la denominada música clásica con esquemas y escalas de jazz. En esta ocasión, los españoles nos ofrecerán piezas de Federico Mompou para este trío de piano, contrabajo y batería, respectivamente, al que se sumarán los vientos de Kiko Berenguer, en el saxo, y Voro García, en la trompeta, además del cello que interpretará David Forés y la mezzo soprano, Carmen Bou. Puede resultar uno de los conciertos recordados de esta edición.
De vuelta a la fusión flamenco-jazz, nos visitará el saxofonista y cantante gaditano, Antonio Lizana y su septeto, que no hace muchas fechas ya visitó otro punto de la geografía murciana. Lizana se ha hecho con un hueco en el jazz español y llega a San Javier para dejarnos una muestra de los motivos que le han colocado en ese palco privilegiado, para el día 22. A la jornada siguiente, la del 24, otro regreso a este escenario como es el de Enrique Heredia “El Negri”, que en esta su tercera visita al festival nos dejará piezas de su álbum dedicado a Armando Manzanero, amén de otras de su ya amplio repertorio. Y con dos invitados de lujo: el trompetista y percusionista, Jerry González, y la cantaora Montse Cortés. El día 25, el trío del pianista Albert Bover regresan para acompañar a la cantante norteamericana Carla Cook. El cuarteto ya estuvo en la edición XIV de Jazz San Javier y dejaron un concierto de buena factura que aún se recuerda. El repertorio para esta ocasión está a caballo entre los temas estándar de la música norteamericana y piezas brasileñas, que pueden darnos un resultado perfecto.
La participación española en esta XVIII edición, se cierra con el homenaje a Chick Corea que van a protagonizar el bajista Carles Benavent, el armonicista Antonio Serrano y el bailaor Tomasito, bajo el enunciado de “Our Spanish Heart”. Será el primero de los dos conciertos de la jornada de clausura de esta edición, el sábado 31 de julio próximo.
El bajista catalán, Carles Benavent.
El cantante Antonio Carmona participa en "FlamenCuba".
EL REGRESO DE ALGUNOS Y LA NOVEDAD DE OTROS
El primero de ellos será el vienes 10, con el que fuera guitarrista de Jethro Tull, Martin Barre, que llega a San Javier para dejarnos un concierto a caballo entre temas legendarios de Jethro Tull y de su propia banda con la que ya posee seis discos como líder de la misma. Buen rock, en definitiva, para una noche que se va a completar con el soul y funky del bajista y cantante norteamericano Larry Graham y su Graham Central Station. Noche, pues, para los ritmos y el frenesí musical.
También regresan la pianista Lynne Arriale, la saxofonista Grace Kelly y la cantante Cécile Verny (que en relación a la anterior visita cambia por René Marie), para ofrecernos su nuevo proyecto “Cinema” con el que reinventan algunas de las más galardonadas y exitosas partituras del séptimo arte, el día 11. Y para el domingo 12, jornada íntegra dedicada al blues y en la que se va a homenajear a José Andrés López, miembro del equipo organizador, por su trabajo y dedicación al festival. Una sexta jornada que tendrá una primera entrega a cargo del cantante y pianista Kenny “Blues Boss” Wayne & The Drew Davies Rhythm Combo. Wayne es un consumado músico del blues y boogie-woogie, cuyo estilo recuerda a Big Joe Turner o Fats Domino. En la segunda parte de la noche, una de las mejores voces femeninas del blues norteamericano, según los diversos premios que ha recibido hasta el momento: Janiva Magness. Quienes la han visto en directo afirman que es un torbellino de fuerza y entrega, como podremos comprobar en su primera visita a Jazz San Javier.
Un regreso esperado (la primera vez fue en la tercera edición, allá por el año 2000), pero ahora lo hace con su propio trío para volver a dejar una muestra de su magisterio: el pianista Brad Meldhau. Sin duda, éste puede ser uno de los conciertos a recordar de la presente edición, que tendremos ocasión de ver el martes 14. Y otro gran pianista del género, Bill Charlap y su trío, visita por vez primera Jazz San Javier. Charlap tiene una bien ganada fama de excelente pianista, merced a que ha acompañado a leyendas como Benny Carter o Clark Terry, o a cantantes como Carol Sloane, Tony Bennett o Sheila Jordan. Será el viernes 17, jornada para la que en su segunda parte tendremos a una cantante negra que se mueve entre el blues, el soul y el folk y que ha sido, frecuentemente, comparada con Aretha Franklin o Bonnie Raitt. Nos referimos a Ruthie Foster, compositora y cantante que por primera vez en Jazz San Javier, nos presenta su nuevo álbum “Promise of a Brand New Day” que ha sido nominado para el premio Grammy en la categoría de Mejor Álbum de Blues del año.
Cécile Verny.
El pianista Bill Charlap.
El sábado 18, y en el segundo concierto, regresa el acordeonista francés Richard Galliano y su New Musette Quartet, en el que participa el guitarrista Sylvain Luc, para conformar una actuación dedicada a la gran voz francesa Edith Piaf. Galliano ya ha visitado en diversas ocasiones Jazz San Javier y siempre, nos ha dejado conciertos muy recordados y de gran aceptación. Para el miércoles 22, otro regreso esperado y deseado: Dianne Reeves. La cantante presenta su nuevo disco, “Beautiful Life”, que ha sido elegido Mejor Disco de Jazz Vocal en los Premios Grammy 2015. Sensibilidad y fuerza a la vez, en este otro regreso igualmente esperado en San Javier.
Nettwork es la formación de cuatro espectaculares músicos de jazz que lidera el contrabajista Charnett Moffett, al que se unen Stanley Jordan, un guitarrista que ha hecho famosa una nueva técnica conocida como “tapping”, el baterista Jeff “Tain” Watts, que pasó por la 12ª edición de Jazz San Javier con la CTI All Stars, y el prestigioso pianista belga Casimir Liberski, uno de los nuevos talentos del jazz europeo. Concierto para no perdérselo.
En la víspera de la clausura, una de las novedades de esta XVIII edición. Se trata de la banda Royal Southern Brotherhood, en la que confluyen influencias del funk, el hard rock y el reggae, fruto del itinerario musical de sus miembros liderados por el cantante y percusionista Cyril Neville, uno de los iconos de la cuna jazzística: Nueva Orleans. Esta banda llegan por primera vez al auditorio del Parque Almansa, para presentarnos su nuevo álbum “Don’t Look Back”.
Dianne Reeves regresa a Jazz San Javier.
La Royal Southern Brotherhood, que lidera Ceryl Neville.
El concierto que clausura este XVIII Festival de Jazz de San Javier está dedicado al blues -junto al jazz, el género más cultivado en esta cita-, con uno de los valores surgidos en los últimos años: Joe Louis Walker. Su presentación, en 2013, en el Blues Hall of Fame, junto a B.B. King, Willie Dixon, Muddy Waters, Etta James o Howlin’ Wolf, entre otros, fue un sueño hecho realidad según declaró el propio guitarrista y cantante. Joe Louis Walker presenta su último disco “Hornet’s Nest”, en ésta su segunda visita al Jazz San Javier. Un torrente de música para cerrar una edición, esta XVIII, en la que el festival marmenorense cumple su mayoría de edad con todo lujo.


El cantante y guitarrista de blues, Joe Louis Walker.


martes, 3 de marzo de 2015

"WINTER TOUR" LA GIRA DE LOS MURCIANOS ZEQUI BANDA POR ESPAÑA.

Cartel promocional de la nueva gira de ZEQUI BANDA

El pasado día 25 de Febrero tuve la oportunidad, junto con el autor de las fotografías del evento y otros amigos del líder y grupo, de asistir a la presentación oficial de "Winter Tour. Una gira pequeña, en lugares pequeños" que protagonizarán ZEQUI BANDA. Siempre he mantenido que cuando vas a escuchar música tienes que hacerlo con la mente totalmente abierta. Y fue muy grato el regresar a aquellos años 70 del pasado siglo XX, cuando éramos más jóvenes (se entiende que los de mi edad) y voces como James Taylor, el mismo Bob Dylan, Neil Young, Joe Cocker o Van Morrinson, por citar a unos cuantos, se convertían en parte de nuestros iconos musicales. Digo una parte, porque luego también habían grupos como Santana, Chicago, Blood, Sweat & Tears o Lynyrd Skynyrd, también entre otros muchos de aquellos tiempos, que al igual que los solistas también conformaban nuestras preferencias.

Lucas Albaladejo, teclados y acordeón.

Antonio Cassinello, guitarras, mandolina y dirección musical.
Pues bien. Todo este pequeño preámbulo es para afirmar que conforme transcurría el concierto, mi aceptación de aquella propuesta que me estaba presentando ZEQUI BANDA me iba atrapando suavemente (como aquella canción de Roberta Flack) pero a la vez, con toda la firmeza que despliega un sonido compacto, limpio y muy profesional. Unas letras que aunque interpretadas en inglés, nos hablan de momentos de la vida de Ezequiel Riquelme ZEQUI, líder de estos cinco músicos que conforman su banda y con los que va ha llevar a cabo una pequeña gira por ciudades de nuestra Piel de Toro hasta final de este 2015, como Valencia, Granada, Málaga, Sevilla, Rentería, Pamplona, Vitoria, Cartagena y, cómo no, Murcia. Una vuelta pequeña por España, en lugares pequeños tipo "La Puerta Falsa" y así; ya sabéis.

Ezequiel Riquelme ZEQUI, líder de esta formación y compositor de la mayoría de los temas que conforman su nuevo trabajo discográfico.
ZEQUI posee un bagaje lo suficientemente asentado, como para abordar esta nueva etapa de su vida musical. Durante un largo tiempo fue interpretando versiones de temas conocidos por una inmensa mayoría, con el grupo Simon On The Beach. Y mientras recorría ese camino, se tropezó con músicos como Antonio Cassinello, guitarrista experto y que ejerce la dirección musical de ZEQUI BANDA. Su concierto en la sala murciana "12 & Medio" el 28 de Noviembre de 2013 marcó un punto y aparte en su trayectoria, al rodearse de cuatro músicos profesionales que forman parte de otras asentadas formaciones del rock y pop murciano y español. Con Sergio Valcárcel, bajo; Antonio Cassinello, guitarra y dirección musical; Sergio Bernal, batería (del grupo Funambulista) y los teclados y acordeón de Lucas Albaladejo (teclista actual de M-Clan), ZEQUI consolidó un estilo propio, compacto, que deja en el aire ribetes de aquellas voces que, como a nosotros, son su referente.

El nuevo EP de ZEQUI BANDA.
Tras su gira durante todo el 2014 con ese sonido más a lo Springsteen -y aprovechando el verano y otoño-, ZEQUI BANDA grabaron parte de esas canciones en un estilo más intimista, más sosegado. Y, ciertamente, el resultado visto y escuchado en esa presentación fue soberbio, mágico y magnético. Te engancha sin remedio; es música para escuchar y disfrutar. Temas propios como "Remember", Sunshine", "Till I Fall Till I Die" o "Kiss and Ride", que bien pudiera haber escrito alguno de esos ídolos de los que les hablaba al principio. Tan sólo una versión de uno de los más sonados éxitos de Van Morrinson, "Brown Eyed Girl", que ZEQUI BANDA han sabido llevar a su terreno musical con absoluta maestría y aceptación. Y, naturalmente, con un cuidado sonido a cargo de Javier Toral, un escenario preparado con el mínimo detalle, del que se ocupa David Martínez, y cuidando de que todo este tinglado funcione como un reloj suizo, en la producción, Toni Peña.

La sección rítmica con Sergio Bernal, batería, y Sergio D. Valcárcel, bajo.
En suma, se puede sostener que estamos ante un verdadero creador de historias musicales que arropado por una sólida banda nos van a proporcionar días de gloria y auténtico disfrute. Son ZEQUI BANDA y yo de vosotros, no me lo perdería. Luego no digan que no les avisé. Goio Villanueva es el autor de las fotos realizadas durante esta presentación.


ZEQUI BANDA al completo.

martes, 27 de enero de 2015

TRIKI, TRIKI TRIKI TRIKI MAMABU... ADIÓS, DEMIS.



Demis Roussos
El nuevo año 2015 ya nos está produciendo sinsabores. El pasado domingo, día 25, fallecía el cantante Demis Roussos, que nos decía adiós a los 69 años. Su voz ha sido una de las más singulares que el pop dio durante los años 60, 70 y 80 principalmente. Una voz que se ha apagado con discreción. Tan es así, que su familia no quiso dar la noticia hasta el pasado lunes 26, para no "empañar" la jornada electoral que se desarrollaba en Grecia.

Demis Roussos nació en la ciudad egipcia de Alejandría en 1946, en el seno de una familia griega expatriada. Tras perder sus padres todas sus posesiones, la familia regresó a Grecia para comenzar de nuevo. Una vez allí, Demis comenzó a moverse por los ambientes musicales de principio de los 60, formando parte de diversos grupos y orquestas. Precisamente de una de ellas -la que lideraba Vangelis- surgió la idea de conformar un nuevo grupo y junto a Lukas Sideras crearon Aphrodite's Child.

Alguien escuchó al nuevo grupo y les animó a trasladarse a Londres, donde el pop hervía por momentos. Pero tuvieron que quedarse en París, porque al no disponer de permiso de trabajo, Aphrodite's Child no podían entrar en el Reino Unido. Así que en la capital francesa comenzaron a vivir sus primeras experiencias (una de ellas fue el Mayo del 68) y allí también firmaron su contrato con el sello Mercury, que en ese año les publicó su primer disco y éxito: "Rain and Tears".

Aphrodite's Child
Después, en octubre de ese mismo año de 1968, llegaría su primer LP bajo el título de otro de sus éxitos: "End Of The World". Y a continuación, muchas canciones que pasaron a formar parte de nuestras vidas, de nuestra banda sonora personal. Temas como "I Want To Live", "Let Me LOve, Let Me Live", "It's Five O'Clorck", Spring, Summer, Winter and Fall"... En España era uno de los grupos del pop más queridos.

Mientras se acababa de grabar el último álbum del grupo, el titulado "666", Demis Roussos ya ultimaba su carrera con el primer disco en solitario: "We Shall Dance". También Vangelis hacía lo propio escribiendo la banda sonora de una serie documental titulada "El Apocalipsis de los Animales". Finalmente, el sello discográfico del grupo decidió publicar el álbum pero Aphrodite's Child ya se había roto como formación.

Demis Roussos, durante su primera etapa en solitario.
"Forever and Ever" fue su primer gran triunfo como cantante, al que siguieron otras canciones que calaron rápidamente entre el público de los años 70 del pasado siglo XX. En la memoria de todos están temas como "My Friend The Wind", "Velvet Mornings", "Goodby, My Love, Goodbye" o "Some Day". Roussos se convirtió rápidamente en una de las voces románticas del pop europeo, aunque sus éxitos atravesaron el Atlántico para recabar en el mercado hispanoamericano.

"Morir Al Lado de Mi Amor" fue otro sonado éxito de aquel pop romántico, con el que Demis Roussos supo conquistar a muchos fans. Durante la década de los 80, Demis tuvo un parón en su producción discográfica. Su obsesión por combatir su creciente obesidad le llevó a una depresión, a formar parte del pasaje del avión que secuestraron milicianos chiíes libaneses y que volaba de Atenas a Roma. El secuestro duró 16 días. En suma, una década que grabó acontecimientos en su vida que nada tenían que ver con su faceta de cantante y compositor.

Durante los años 90, Demis Roussos regresó a los estudios de grabación y a las giras. Tal vez la más recordada por muchos aficionados sea la titulada "Millennium", que logró un importantísimo éxito en el Reino Unido. Su última grabación la tituló "Demis" y data de 2009. Desde entonces hasta su fallecimiento, Roussos ha permanecido en silencio combatiendo su obesidad.

Ahora, nos quedan sus canciones románticas a caballo entre la música popular griega y el mejor pop de aquellos años dorados en los que el éxito le sonrió primero desde Aphrodite's Child, después en solitario. Como indicaba en su canción, "Someday somewhere": "Algún día, en algún lugar" nos volveremos a encontrar con Demis Roussos. Aquél cantante que una vez también nos cantó "Mañanas de Terciopelo". Una de sus estrofas decía "Las mañanas son de terciopelo si tus manos me hacen despertar, me acarician, y en el azul del cielo juntamos nuestro cuerpo y unimos nuestro amor". Y su estribillo rezaba "Triki triki triki triki triki mamabu".

Demis Roussos, en sus comienzos.

domingo, 7 de septiembre de 2014

MURCIA VIBRÓ AL RITMO QUE MARCARON LOS HERMANOS DEL BLUES

Tommy Pipes McDonnell, Bobby Harden y Rob Paparozzi. Los tres cantantes oficiales de The Original Blues Brothers Band. (Foto: Goio Villanueva)
La música es el remanso de toda fiera, por muchos años que esa fiera tenga. Y se ha demostrado una vez más, en el primer día de la Feria de Murcia septembrina, con el concierto que ofreció The Original Blues Brothers Band en el auditorio del Parque de Fofó. El que suscribe (que también es una fiera con unas cuantas décadas ya vividas) se dispuso a observar los prolegómenos del concierto al que, por cierto, precedieron los murcianos de Los Marañones; una sólida y veterana banda que caldeó muy bien un ambiente ya de por sí muy predispuesto al "blussy".

Pero a lo que íbamos. Me dediqué a observar al personal. Los había de mediana edad, que vestían indumentaria más propia para el "heavy metal" que para el blues. Luego otros que parecían haberse escapado directamente de las playas de California y se acercaban al recinto, porque les habían dicho que había "movida" musical y se apuntaron. Los que más, no destacaban ya que su aspecto era el normal de cualquier vecino al que nos encontramos cada día. Y otro de los "grupos", como el que suscribe, podríamos ubicarnos entre los que ya hemos vivido muchas emociones, conciertos, sinsabores, nos hemos tragado el polvo de los estadios de tierra o el humo de muchos cigarrillos de toda clase, sin que tuviéramos preferencia por una u otra. O, simplemente, la música en directo ha formado parte de nuestras vidas de manera habitual y cotidiana. En fin, que habíamos ejemplares de todas las especies, dicho con el mayor de los respetos y sin ningún ánimo de ofender a nadie, que conste. Pero me ha parecido una manera simpática de describir el amplio espectro de personas que nos dimos cita, en torno a un mismo fin: El concierto que nos iba a ofrecer, una de las mejores y más veteranas bandas de las últimas décadas.        

Era agradable saludar a los hijos de nuestros contemporáneos y comprobar cómo las indicaciones de sus padres en materia musical, no han caído en saco roto. Incluso algunos de ellos iban acompañados de su "prócer". Pero por encima de todo aquello que uno pudiera observar mientras se aproximaba la hora del concierto de los norteamericanos, se distinguía una cuestión: El blues los había reunido allí.

He asistido en el tiempo, hasta cuatro conciertos de Blues Brothers y nunca me han defraudado. Es difícil que esto ocurra, porque sus integrantes son MÚSICOS de muy contrastada calidad; tanto en el ámbito creativo, como en el ejecutivo. Como bien recordaría uno de sus líderes, el saxofonista Lou Marini, "Steve Cropper ha compuesto muchas de las canciones no ya que interpreta el grupo en sus comparecencias, sino de la Historia de la Música norteamericana y, dentro de ella, del soul y rhythm & blues". Así es que el lector se puede hacer una idea (naturalmente, para quien no conozca a este grupo o no le haya escuchado en directo) de quiénes son y cómo suenan The Original Blues Brothers Band.

El Coronel del grupo, Steve Cropper. Una leyenda viva de la música norteamericana. (Foto: Goio Villanueva)
Bien. Tras una cena ligera, todos nos dispusimos a ubicarnos en el auditorio Fofó y comenzar a disfrutar, una vez más, del espectáculo que crean The Blues Brothers. Tras el anuncio de que ya comenzaba el "show" sonaron las primeras notas de "Greens Onions", uno de los temas más emblemáticos del conocido sonido STAX que crearon Booker T. Jones & The Menphis Group del que formaba parte Steve Cropper. Aquello comenzaba bien y el personal iniciaba su "marcha" danzarina que fue pasando de cero a cien, en dos temas unidos a éste: "Peter Gunn" y "Soulfinger".

Leon Pendarvis es el teclista del grupo y, en algunos momentos, el director de orquesta. (Foto: Goio Villanueva)

¡Menuda introducción! Y tan sólo era el pequeño aperitivo, de lo que nos esperaba por espacio de hora y media larga. El coronel Cropper anunció a dos de los cantantes de esta formación: Tommy Pipes McDonnell, que regresaba al redil después de algunas ausencias, y Rob Paparozzi que es uno de los fijos. La pareja habitual de los comienzos, allá por 1988, eran los actores y cantantes John Belushi (fallecido en marzo de 1982) y Dan Aykroyd (quien también protagonizó la segunda película de Blues Brothers), que trabajaban para un programa televisivo que se convirtió en el embrión de The Blues Brothers (películas) y de la banda musical. Tras la muerte de Belushi, se incorporó  Rob Paparozzi y Eddie Floyd. Más tarde llegaría el ahora reencontrado para el grupo Tommy Pipes McDonnell. Tras la marcha de Eddie Floyd llegaría el actual cantante negro Bobby Harden. Sin duda, nos esperaba un buen rato de música, diversión y fiesta por todo lo alto. Así es que sin más comenzaron a sonar piezas por todos recordadas como “Going Back To Miami”, “She Caught The Katy” o "Messin' with the kid" que puso al respetable en su punto, para que la fiesta se extendiera por gran parte de la ciudad.

Larry Farrell, en el trombón. (Foto: Goio Villanueva)

El trompetista de Dallas, Steve Howard. (Foto: Goio Villanueva)

Lou Marini, saxofonista y co líder de la banda. (Foto: Goio Villanueva)
El público se divertía a raudales. Disfrutaba escuchando estos "viejos" éxitos de hace décadas, que no han pasado de moda; todo lo contrario. Parece como si hubieran recobrado actualidad y continúan pegándose a nuestra piel. La cerveza seguía corriendo entre todos (el calor húmedo de Murcia, no te deja muchas más posibilidades; sobre todo, cuando acudes a un concierto) y los más "veteranos" preferíamos contemplar el espectáculo desde una especie de anfiteatro, más al fondo pero también más cómodos y con mucho espacio para bailar. Como todo estaba bien ensamblado, los Hermanos del Blues anunciaron a Bobby Harden, mientras sonaban las primeras notas de “Flyp, Flop & Fly”, a la que siguieron “Groove Me”, "Expressway To Your Heart" y "Shotgun Blues", en el que el otro guitarrista de la formación, John Tropea, dejó al respetable "destrozado" con sus solos frenéticos y, a la vez, elegantes. Parecía como si la banda, con ese repertorio, estuviera rindiendo un homenaje (uno más) a John Belushi ya que buena parte de estas piezas datan de los comienzos de la banda.


El sensacional guitarrista John Tropea. (Foto: Goio Villanueva)
En la primera película "Blues Brothers" (en España se tituló "Chalados a todo ritmo") aparecieron varias leyendas de la música negra norteamericana. Una de ellas fue el inolvidable Cab Calloway, que ataviado con su inseparable frac blanco cantaba “Minnie The Moocher” y que en el concierto de Murcia fue interpretado por Bobby Harden; era el cantante ideal para recordar la figura de Calloway.

Bobby Harden emulando al recordado Cab Calloway. (Foto: Goio Villanueva)
La fiesta continuaba a todo ritmo y con una participación del auditorio al cien por cien. Tommy Pipes McDonnell anunció: "Sweet home..." A lo que el público respondimos: "¡Chicago!". Y la guitarra dejó sonar las primeras notas de este himno del blues. "Come on/ Oh baby don't you wanna go./Com on/Oh baby don't you wanna go./Back to that same old place/Sweet home Chicago". Un coro de casi mil almas cantando al unísono. Demasiado para que aquello no resultara muy bien. Así es que la guinda final llegaba con otro éxito tremendo de aquella música que hizo furor por los años 60, en plena efervescencia del estilo Detroit, Memphis y Atlanta: "Soul men". Definitivamente, el auditorio estaba entregado a ese frenesí sonoro del que nadie quería escapar. El concierto había finalizado y los músicos se habían despedido. Bueno, todos sabíamos que era un punto y aparte para comprobar en qué escala de calor humano estaba aquel termómetro. Y a tenor de la gran insistencia con la que todos coreábamos "¡Otra, otra!", éste parecía estar en la parte más alta de la escala.

El bajista neoyorkino Eric Udel. (Foto: Goio Villanueva)

Lee Finkelstein, baterista de Blues Brothers. (Foto: Goio Villanueva)
Así es que Lou Marini, en un español bastante entendible (nos recordó que está casado con una madrileña muy guapa y lista), se dirigió a todos para recordar que llevan juntos 25 años como banda. Que hubo unas dudas, tras la muerte de Belussi, pero que tras superar ese varapalo la banda regresó a los conciertos y a fecha de hoy, éstos son numerosos y se extienden por todo el mundo. "Y todo, subrayó Marini, gracias a ustedes (refiriéndose al público)". Bueno, la ovación no es que fuera cerrada, sino que se escuchó a un kilómetro del auditorio.

En consecuencia, no quedaba otra que presentar, uno a uno, a los Originales Hermanos del Blues. Durante esta especie de protocolo, Marini destacó que tras algún tiempo de no haber podido contar con él, Tommy Pipes McDonnell había regresado y ahora, The Blues Brothers podía contar con los tres cantantes, lo que era todo un lujo.

Pues con todos de nuevo en el escenario, The Original Blues Brothers Band regalaron otros casi 20 minutos de música, a través de legendarios éxitos aparecidos en su primera película. No eran otros que "Who's Making Love", "Gimme some lovin'", "Hey Bartender" y culminar con "Everybody needs somebody to love". Es casi obligado acabar, de manera definitiva, con esta afirmación tan sumamente cierta: "Todo el mundo necesita alguien a quien amar". Los que estuvimos en al auditorio del Parque de Fofó, en la capital murciana, lo teníamos claro: Queremos a The Original Blus Brothers Band.

La galería fotográfica de todo el concierto, la puedes ver en la web de Goio Villanueva